Recientemente, el grupo suizo de comercio de materias primas Trafigura anunció que abandonará el proyecto de una planta de hidrógeno verde en Puerto Pirie, en el estado de Australia del Sur. Este proyecto, originalmente valorado en aproximadamente 750 millones de dólares australianos (unos 471 millones de dólares estadounidenses), tenía como objetivo suministrar hidrógeno verde para apoyar la descarbonización de la industria local, particularmente para reducir las emisiones de carbono de la fundición de plomo de la zona.
Esta decisión se tomó tras la finalización de un estudio de viabilidad cofinanciado por el Grupo Trafigura y el gobierno de Australia del Sur. El estudio, iniciado en 2021 y recientemente concluido, evaluó exhaustivamente la viabilidad económica, comercial y técnica. Sin embargo, Trafigura no reveló las razones específicas de su retirada, limitándose a confirmar que no continuará con el proyecto después de la fase preliminar.
El gobierno de Australia del Sur aclaró que el plan nunca pasó de la etapa de evaluación inicial y no estaba incluido en los planes estratégicos actuales. Aunque el proyecto se consideraba inicialmente una iniciativa clave para apoyar la descarbonización industrial local, parece evidente que los resultados del estudio no satisficieron las condiciones de inversión esperadas por Trafigura.
La planta que el Grupo Trafigura planeaba construir estaba destinada a ser una de las mayores inversiones privadas en el sector del hidrógeno verde en Australia del Sur. Por ello, la cancelación del proyecto ha generado dudas sobre la dinámica económica actual de esta forma emergente de energía y el momento realista para su adopción a gran escala en la industria. Esta retirada también subraya la importancia de realizar un análisis de mercado exhaustivo antes de emprender grandes proyectos industriales, recordando a los actores del sector que aún deben superarse desafíos significativos antes de alcanzar una madurez comercial plena.