Estados Unidos planea eliminar formalmente el miércoles una política de exportación de gas natural licuado establecida por el gobierno del expresidente Joe Biden, que exigía que los proyectos de LNG comenzaran a exportar dentro de los siete años posteriores a la aprobación regulatoria.
La industria del LNG había expresado previamente al gobierno de Trump su preocupación por esta política, señalando que muchos proyectos grandes de LNG requieren más de siete años desde la construcción hasta la operación. Por lo tanto, esta política imponía restricciones innecesarias al desarrollo de la industria.
Según un documento que se publicará el miércoles en el Registro Federal, el Departamento de Energía de EE.UU. reconsiderará en el futuro las solicitudes para extender los plazos de autorización de exportación y las aprobará cuando haya una justificación válida. Este nuevo enfoque es consistente con las prácticas previas a la declaración de política del gobierno de Biden, y busca ofrecer plazos de exportación más flexibles y razonables para los proyectos de LNG.